Términos y condiciones

Estas son las condiciones de uso de miarriendoDIRECTO.com. Al crear una cuenta las aceptas, y con ellas el papel que Mi Arriendo Directo S.A.S. tiene y el que no tiene en tu arriendo.

Versión 1 · Vigente desde el 24 de agosto de 2026

Responsable

Mi Arriendo Directo S.A.S.

Manizales, Caldas, Colombia

miarriendodirecto@gmail.com

1. Qué es esta plataforma

miarriendoDIRECTO.com conecta propietarios e inquilinos para que arrienden directamente, sin intermediario. Lo que hacemos es sostener el proceso: publicar el inmueble, recibir la postulación, guardar los documentos, dejar constancia de la firma y llevar el registro de los pagos y de las incidencias.

2. Qué NO es, y esto importa

  • No somos inmobiliaria ni corredor. No representamos a ninguna de las dos partes, no cobramos comisión sobre el canon y no opinamos sobre a quién arrendar.
  • No vendemos seguros. La póliza de arrendamiento se compra en el sitio de Sura, con Sura, y no recibimos nada por señalarla. Tampoco somos parte de ese contrato ni respondemos por lo que la aseguradora decida.
  • No movemos el dinero. El inquilino transfiere desde su propio banco a la cuenta que el propietario indique, y el propietario confirma que llegó. Nunca custodiamos ni recibimos el canon: hacerlo nos convertiría en una entidad de pagos, y no lo somos.
  • No verificamos la identidad ni la solvencia de nadie. Guardamos lo que cada parte declara y sube. Quien decide es la otra parte.
  • No arbitramos. Si ustedes no están de acuerdo en quién debe pagar una reparación, el hilo de la incidencia guarda la discusión; ningún botón la resuelve.

3. Tu cuenta

Necesitas al menos 18 años, un correo al que tengas acceso y datos verdaderos. Eres responsable de lo que pase con tu cuenta y de mantener tu contraseña a salvo. Cada cuenta empieza como inquilino; publicar un inmueble es lo que la habilita como propietario.

4. Si publicas un inmueble

Declaras que eres el propietario o que estás autorizado para arrendarlo, y que lo que publicas es cierto. Te pedimos la matrícula inmobiliaria y la dirección exacta, y ninguna de las dos se publica: con la matrícula cualquiera puede pedir el certificado de tradición y leer la dirección en él. Del inmueble se muestra el barrio, la ciudad y —si la marcas— una zona aproximada en el mapa, nunca un punto exacto.

No verificamos la matrícula contra el registro. La validamos de forma laxa porque el único control real sería consultar la Oficina de Registro, y este producto no lo hace.

5. El proceso de arriendo

Un proceso avanza etapa por etapa, y siempre porque el propietario lo mueve: cada paso es una decisión que alguien toma fuera de la plataforma y aquí se registra. Nada avanza solo. La única excepción es el final: confirmar el primer canon cierra el proceso y abre el arriendo en el mismo movimiento, porque es la misma decisión.

  • El propietario puede rechazar una postulación en cualquier etapa, con un motivo que el inquilino lee. Un rechazo es definitivo.
  • El inquilino puede retirarse en cualquier momento, y puede volver a postularse después: retirarse es usar un botón que le dimos, no un motivo para castigarlo.
  • Consultar antecedentes requiere la autorización expresa del inquilino, que se pide por proceso y queda fechada. Un hallazgo no bloquea nada: la decisión es del propietario. Lo que sí bloquea es no haber consultado.

6. La firma electrónica

El contrato se firma aquí, con un código de un solo uso enviado al canal que cada parte ya verificó, y con una firma dibujada que se estampa en el documento. Nadie tiene que crear una cuenta en otro sitio.

El marco es la Ley 527 de 1999 y el Decreto 2364 de 2012: una firma electrónica es confiable cuando los datos de creación pertenecen exclusivamente al firmante y cualquier alteración posterior es detectable, y cuando el método es acordado entre las partes hay una presunción a su favor. Cada firma queda atada al hash del archivo exacto que se firmó, de modo que reemplazar el contrato invalida las firmas por sí solo. Guardamos la fecha, la IP, el navegador y el canal enmascarado, y ambas partes los leen.

No es una firma digital con certificado acreditado por la ONAC, que tiene una presunción legal más fuerte. La diferencia es de peso probatorio, no de validez. Y según el artículo 3 de la Ley 820 de 2003 el arriendo de vivienda urbana puede ser verbal o escrito: la firma es prueba, no requisito de validez.

7. No hay depósito, y no puede haberlo

La Ley 820 de 2003 prohíbe exigir depósitos en dinero para garantizar el cumplimiento de un contrato de arrendamiento de vivienda urbana (artículo 16). Esta plataforma no tiene ni tendrá una etapa de depósito. Lo que ocupa su lugar es la garantía: una póliza de arrendamiento o, si las partes lo deciden, ninguna.

La póliza es opcional: nada en la ley colombiana la exige. Si el propietario la declina, no hay nada respaldando el arriendo, y así se lo decimos a las dos partes.

8. Los pagos del arriendo

Cada mes, el propietario indica dónde recibir el canon, el inquilino transfiere y sube el comprobante, y el propietario confirma que llegó. Si el dinero llegó o no es algo que solo puede decir la persona dueña de la cuenta, y ningún pantallazo lo sustituye.

El canon lo gobierna el contrato que ustedes firmaron. Esta plataforma no lo lee ni lo calcula: la cifra que aparece es la del proceso, y lo que se registra es lo que el inquilino declara haber transferido y lo que el propietario confirma.

Tampoco terminamos un arriendo. La Ley 820 lo prorroga por un término igual salvo que una parte dé el aviso en la forma y el plazo que la ley señala, así que “se cumplieron los meses” no es “se terminó”.

9. Lo que no puedes hacer aquí

  • Publicar inmuebles que no existen, que no son tuyos o con información falsa.
  • Suplantar a otra persona o subir documentos que no son tuyos.
  • Usar los datos de la otra parte para algo distinto del arriendo. Los datos de un inquilino que se postuló a tu inmueble no son una base de datos tuya.
  • Discriminar en los términos que prohíbe la Constitución y la ley.
  • Raspar el catálogo de forma automatizada ni intentar romper la plataforma.

Podemos suspender o cerrar una cuenta que incumpla esto. Cuando haya un arriendo o un contrato firmado de por medio, cerrar la cuenta no borra el registro de lo acordado: la política de tratamiento de datos explica qué se conserva y por qué.

10. Disponibilidad y responsabilidad

Hacemos lo razonable para que la plataforma funcione, y no garantizamos que esté disponible sin interrupciones. No respondemos por el incumplimiento de ninguna de las partes del arriendo, ni por lo que decida una aseguradora, ni por un pago hecho a una cuenta equivocada: verifica siempre el nombre del titular antes de transferir, que es justamente por lo que la pantalla lo muestra.

Nada de esto limita los derechos que la ley colombiana te reconoce como consumidor.

11. Tus datos personales

Todo lo relativo a datos personales —qué recogemos, para qué, con quién lo compartimos y cómo ejercer tus derechos— está en la Política de tratamiento de datos personales, que hace parte de estos términos.

12. Ley aplicable, cambios y contacto

Se aplican las leyes de la República de Colombia. Si cambiamos estos términos, la versión sube y la fecha nueva aparece arriba; cuando el cambio sea sustancial te lo avisaremos. Para cualquier cosa, escríbenos desde Soporte.

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